Foto: Julio Alvite e Iván Soca

Ban Ki-moon se reúne con actores de la Campaña ÚNETE

Dalia Acosta/OCR / 
28.01.2014

Secretario General de la ONU reconoce trabajo de instituciones y organizaciones nacionales por la No violencia hacia mujeres y niñas.

La Habana.- El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, reiteró hoy su confianza en la posibilidad de que “toda mujer y toda niña tengan una vida caracterizada por la seguridad, las oportunidades, la dignidad y la esperanza”.

“Poner fin a la violencia contra las mujeres no es una quimera; podemos conseguirlo”, aseguró el Secretario General en un encuentro con representantes de instituciones y organizaciones cubanas, aliadas a nivel nacional de la Campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas.

“Puse en marcha esta campaña no solo en calidad de Secretario General de las Naciones Unidas, sino como hijo, marido, padre y abuelo”, afirmó en sus palabras ante un público de más de 60 personas, que se reunió en el patio del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) de Cuba.

Es un problema, añadió, que “ni los gobiernos, ni las fuerzas del orden, ni ningún otro sector pueden resolver por sí solos. Se necesita de la colaboración de todos: mujeres y hombres, niñas y niños, amigos y vecinos, redes y organizaciones de todos los segmentos de la sociedad”.

“Cuba se halla a la cabeza en muchos aspectos del desarrollo, incluida la ampliación de las oportunidades al alcance de las mujeres y las niñas. Ha librado batalla contra los estereotipos y ha trabajado por medio de sus instituciones para fomentar la igualdad y prevenir y poner fin a todas las formas de violencia. Sin embargo, como en todos los países, el problema de la violencia contra las mujeres y las niñas persiste”, dijo el Secretario General.

Citando en castellano el mensaje central de la Campaña ÚNETE en Cuba, llamó a “proclamar, juntos, con una sola voz: Yo digo no a la violencia contra la mujer”.

Durante el encuentro, Ban Ki-moon recibió de manos de la directora del CENESEX, Mariela Castro Espín, una copia de su Certificado de Adhesión personal a la Campaña ÚNETE y del CENESEX. La también diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular exhortó a instituciones y organizaciones cubanas a expresar públicamente su compromiso por la No violencia adhiriéndose a la Campaña del SG.

En ese espíritu, el presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Miguel Barnet, expresó la disposición de esa organización: “apoyamos la lucha contra la violencia de género y otras causas que favorecen el desarrollo de la mujer y la protegen de la depredación y el escamoteo a que han estado históricamente sometidas”, dijo el intelectual.

Al referirse al trabajo desempeñado por la institución anfitriona, el Secretario General reconoció el esfuerzo realizado en la promoción de “la tolerancia y la comprensión, incluidos los derechos de todas las lesbianas, gays, bisexuales y trans que forman parte de nuestra familia humana”.

La Campaña ÚNETE se desarrolla en la isla con el esfuerzo concertado de las agencias residentes del Sistema de las Naciones Unidas en el país, el apoyo de ONU Mujeres, la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) y el Gobierno de Noruega, y con la participación de un amplio grupo de entidades nacionales, deportistas y artistas.

La cita fue abierta por la Secretaria General de la Federación de Mujeres Cubanas, Teresa Amarelle, quien expuso los avances de las cubanas en materia de empoderamiento y de conquista de los espacios públicos, en un contexto en que la cultura patriarcal dominante se resiste a los cambios y persisten manifestaciones de violencia de género.

Por su parte, la periodista Isabel Moya, presidenta de la Cátedra de Género y Comunicación del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, resumió el trabajo que desde la sociedad civil cubana se ha realizado de conjunto con la Campaña ÚNETE y la manera en que la misma ha fluido sumando a una amplia variedad de voces.

“Agradezco profundamente la labor que realizan todos ustedes –los dirigentes de la sociedad civil, los periodistas, los profesionales de la salud, los jóvenes y tantas otras personas que ponen de su parte”, afirmó Ban Ki-moon tras agradecer el trabajo de la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades al llevar a todo el país el mensaje de “El valiente no es violento”

“Son demasiados los hombres jóvenes que aún hoy crecen rodeados de estereotipos nocivos. Sabemos que si las actitudes no cambian, la violencia continuará. Lo que hemos de decir a hombres y niños es: “No alcen la mano para cometer actos de violencia; alcen la voz para acabar con ella”, aseguró el Secretario General.

Como parte de la cita, la artista de la plástica Alicia Leal entregó una obra de su creación a Ban Ki-moon y, en representación de la Red de Artistas ÚNETE, la cantante Rochy Ameneiro y el pianista Rodrigo García interpretaron “Quisiera”, una canción del trovador Gerardo Alfonso que fuera el tema central de una gira por toda Cuba a favor de la Diversidad Cultural y la No violencia.

 

Discurso íntegro del Secretario General de la ONU

U N I T E D N A T I O N S

 

DECLARACIÓN DEL SECRETARIO GENERAL EN EL MARCO DE LA CAMPAÑA ÚNETE PARA PONER FIN A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

La Habana, 27 de enero de 2014

Sra. Teresa Amarelle, Secretaria General de la Federación de Mujeres Cubanas,

Sra. Mariela Castro, Directora del CENESEX,

Distinguidos invitados,

Señoras y señores,

Buenos días.

Gracias por la contribución de sus directivas a la eliminación de la violencia contra la mujer.

Sus poderosos testimonios me conmueven profundamente y son para mí una fuente de inspiración.

Están realizando una labor magnífica. Les agradezco la oportunidad que me han brindado hoy de conocerla más a fondo.

Aplaudo la labor que realizan la Sra. Mariela Castro y todo el extraordinario personal del CENESEX. Muchas gracias por ayudar a promover la tolerancia y la comprensión, incluidos los derechos de todas las lesbianas, gays, bisexuales y trans que forman parte de nuestra familia humana.

Señoras y señores,

Hace seis años, puse en marcha la campaña “Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres” porque necesitábamos una solución mundial a este problema mundial.

La violencia contra la mujer es la violación de los derechos humanos más extendida en el mundo.

Precisamente porque está omnipresente, todos tenemos la responsabilidad de ponerle fin.

Es un problema que ni los gobiernos, ni las fuerzas del orden, ni ningún otro sector pueden resolver por sí solos.

Se necesita de la colaboración de todos: mujeres y hombres, niñas y niños, amigos y vecinos, redes y organizaciones de todos los segmentos de la sociedad.

Puse en marcha esta campaña no solo en calidad de Secretario General de las Naciones Unidas, sino como hijo, marido, padre y abuelo.

Nuestro mensaje es inequívoco: las mujeres y los niños tienen derecho a sentirse seguros y vivir con dignidad, en todas partes y en todo momento: en la guerra y en la paz, en la pobreza y en la prosperidad, dentro y fuera de su hogar, en la escuela y en el lugar de trabajo.

Cuba se halla a la cabeza en muchos aspectos del desarrollo, incluida la ampliación de las oportunidades al alcance de las mujeres y las niñas. Ha librado batalla contra los estereotipos y ha trabajado por medio de sus instituciones para fomentar la igualdad y prevenir y poner fin a todas las formas de violencia.

Sin embargo, como en todos los países, el problema de la violencia contra las mujeres y las niñas persiste.

Para resolver cualquier problema, hemos de reconocer que tenemos un problema, y no ocultarlo o minimizarlo.

Puesto que se trata de una amenaza enraizada en la discriminación, la impunidad y la indiferencia, hemos de obrar un cambio de actitudes y de comportamiento y hemos de cambiar la legislación y cerciorarnos de que se aplica, como ya están haciendo ustedes en Cuba.

En los hombres y los niños recae una responsabilidad especial.

Con demasiada frecuencia, la intimidación, el maltrato físico y los abusos sexuales son perpetrados por personas cercanas a las víctimas –padres, maridos, hermanos, profesores, superiores.

Son demasiados los hombres jóvenes que aún hoy crecen rodeados de estereotipos nocivos. Sabemos que si las actitudes no cambian, la violencia continuará.

Lo que hemos de decir a hombres y niños es: “No alcen la mano para cometer actos de violencia; alcen la voz para acabar con ella”.

Actuemos. Pasemos a la acción.

Considero muy alentadora también la labor de la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades (RIAM).

Muchas gracias por enviar el mensaje de que “El valiente no es violento”.

Agradezco profundamente la labor que realizan todos ustedes –los dirigentes de la sociedad civil, los periodistas, los profesionales de la salud, los jóvenes y tantas otras personas que ponen de su parte.

Sigamos alcanzando nuevas cotas aprovechando los avances que han conseguido y ampliemos el círculo de acción y de colaboración.

Poner fin a la violencia contra las mujeres no es una quimera; podemos conseguirlo.

Podemos lograr que los lugares públicos, los hogares, las escuelas y los centros de trabajo sean seguros para las mujeres y las niñas.

Podemos hacer que la vergüenza y la culpa recaigan en quienes tiene que recaer: los agresores, no las víctimas.

Podemos lograr que toda mujer y toda niña tengan una vida caracterizada por la seguridad, las oportunidades, la dignidad y la esperanza.

El primer paso es proclamar, juntos, con una sola voz: “Yo digo no a la violencia contra la mujer.”

Muchas gracias.